“La muerte de una joven estudiante de periodismo de 19 años y las sospechas fundadas de que el culpable sería su ex novio –a quien la víctima ya había denunciado por lesiones– puso en evidencia, otra vez, por qué la violencia de género es una pandemia que no se detiene frente a nuevas generaciones que parecen tener roles de género más flexibles pero están tan atravesadas por el patriarcado como las mayores. Al contrario, la violencia machista dentro de relaciones de noviazgo parece invisible por la falta de políticas y campañas públicas, por el vacío legal y la dificultad en el abordaje”.
Página 12.-“Las 12”
Viernes, 9 de julio de 2010
Por Flor Monfort
“Marianela Rago murió asfixiada, golpeada y prácticamente decapitada por el corte que sufrió en la garganta con una cuchilla de su propia cocina. Tenía rastros de haberse defendido, los brazos cortados, la ropa rota y en la casa faltaban algunas pocas cosas”.-
La nota de Flor Manfort, titulada “El cadáver de la novia” da para una amplia reflexión. Es prioritario visibilizar lo que much@s tratan de invisibilizar.
En una parte de la nota, F. Manfort nos dice –“ Si la violencia puertas adentro es difícil de detectar, un noviazgo violento tiene todos los ingredientes para volverse invisible: la falta de experiencia, la vergüenza de contar, la ausencia total de una red familiar, en este caso agudizada por la distancia pero casi siempre porque la sociabilidad de la juventud impone una lejanía, y el estereotipo que maneja en su cabeza una chica que apenas está saliendo de la adolescencia. “Un noviazgo violento es aquel en donde el hombre ejerce el control, vigila a la mujer, la amenaza y a la vez la convence de que él la va a cuidar como nadie y la va a amar para siempre. Y nadie tiene los ojos puestos en esas relaciones, porque los chicos están en esa etapa donde los ámbitos son sólo suyos. Vivimos en una cultura de apropiación machista basada en el miedo, la amenaza, la justificación y la culpa. Y el baluarte es el amor romántico, un verdadero cáncer que ataca a las chicas desde la primera infancia y atraviesa cualquier clase social”, opina Raquel Disenfeld, coordinadora de la organización Mujeres Libres y ex coordinadora de los talleres de noviazgos violentos de Mujeres al Oeste.
Escuchamos de muchas adolescentes decir :, -mi novio me cela -; -me asusta, y se pone violento-;-controla los mensajes que recibo, se mete en mi casilla de correo-; -me grita y me empuja, me hace hacer cosas que no deseo –-;- quiere que salga solo con él-;- Se que todo esto lo hace porque me ama, a veces tengo miedo y no se a quien recurrir, pero si le digo a alguna persona, es peor , porque me golpea. ; -no se que esta bien, ni que esta mal-
-no quiero perderlo-; -cuando yo me enojo, el me pide perdón y aflojo-; - no se que hacer, una vez le dije que no quería seguir con él y me amenazó- …
Y así, infinidad de situaciones violentas que día a día suceden en los noviazgos, y están encuadradas en los celos, el control, la posesión de la mujer como objeto .Se naturaliza todo esto como una demostración de amor.
Hay que comenzar a desandar este camino que obtura toda posibilidad de una relación sana. Es prioritario, visibilizar, prevenir la violencia ejercida en los noviazgos.
Animarse a contar estas experiencias traumáticas, no naturalizarlas, denunciarlas en los espacios que correspondan, como Fiscalías, Juzgado de Paz, etc.
Recuerden que el maltrato es un delito que está castigado por la justicia.
No sigamos aumentando el número de femicidios , recordemos casos como el de Marisel Zambrano ,Marianela Rago, tantas, asesinadas en manos de sus parejas .
Estás a tiempo de salvarte.
Stella Salum. Colectiva feminista La Revuelta


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